Croacia es un país de carácter amable y acogedor, rasgos que le convierten en un destino más que interesante para el viajero que disfruta del Mediterráneo en perfecta paz y tranquilidad. Su relieve montañoso, que separa el interior del extenso litoral del Mar Adriático, es uno de los rasgos que le convierten en un país sin duda hermoso, con unas bellezas naturales y un patrimonio artístico único.
Qué hacer
Ese patrimonio artístico, diseminado a lo largo y ancho del país en sus numerosos pueblos y ciudades, se concentra especialmente en una de sus ciudades más importantes, Dubrovnik. Declarada de interés mundial por la UNESCO, posee una impresionante ciudad antigua, protegida por una fortaleza del s. XVI, con doble amurallado y más de 20 torres y bastiones que circundan su catedral barroca, sus exquisitas Iglesias, monasterios, palacios, fuentes y típicas casas de techos rojos y amarillos. Famosa por sus fabulosas riquezas, adquiridas gracias al comercio de la Edad Media, su arte y su literatura, se le llegó a conocer como la "Atenas Eslava del Sur".