El hotel, construido en 2007 y renovado en 2008, absorbe completamente los elementos tradicionales de construcción tibetanos. También cuenta con ideas modernas en lo que se refiere a la distribución espacial y el uso de materiales. En el diseño se han tenido en cuenta los elementos de construcción nacionales. Las habitaciones, de diseño elegante y actual, son modernas y confortables y ofrecen un segundo hogar a cada huésped. Las 200 habitaciones y suites de lujo vienen con varios diseños y distribuciones espaciales diferentes. El establecimiento está climatizado y dispone de vestíbulo con servicio de salida y recepción 24 horas, caja fuerte, cambio de divisas, guardarropa y ascensor, así como prensa, peluquería, cafetería, bar, pub, restaurante, instalaciones para conferencias y conexión a Internet para los huéspedes que vienen por negocios, servicio de habitaciones y de lavandería, así como aparcamiento.